Destino






     "Kodran aprieta entre sus grandes manos la espada sin retroceder cuando llega la muerte, doce hermosas valkirias lo trasladan al Walhalla, siente el suave tacto de los besos en su piel magullada durante la batalla. Desnudo entre caricias y gasas, limpian su cuerpo apolíneo las vírgenes del paraíso, para después sumergirle en el goce de sus íntimas delicias. Las afanosas doncellas se entregan una y otra vez al vikingo en un sin fin de orgasmos y gemidos…"

      Despierta súbitamente, y empapado en sudor relata el sueño a Thorvald.

     -Hijo mío es hora de encontrarnos con Odín, lucha a mi lado, pronto nos reuniremos con Ragnarök, pero recuerda, sujeta orgulloso tu espada hasta en la hora final, el destino para los cobardes es el infierno de la sodomía, donde la carne del hombre es deseada por el hombre, sin mujeres ardientes ni batallas.

     Ocho bálticos empapados en sangre ajena los acorralan. Pasaron poco minutos cuando Thorvald vio como el caudillo atravesaba con el acero el pecho de su padre, seguidamente arroja la espada postrándose ante los enemigos.

     -Padre, lo siento… cada vikingo elige su Walhalla.